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PLAN PARA TODAS – Bike Challenge 2017

Una a Una CALDAS

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Una a Una en el Camino (III): en Santiago

Miércoles 15: cruzando el río Navia nuestras ciclistas se meten en el concejo de Coaña y por la rasa costera y con terreno llano se dirigen a La Caridad. Valdepares y Porcía van quedando atrás y Tapia de Casariego ya está en el horizonte cercano a medida que avanzan por la comarca Navia-Eo. En Serantes, con el Puente de los Santos casi a la vista, nuestras valientes se desvían hacia el Oeste y llegan a Castropol. Continuando hasta el fondo de la Ría de Ribadeo Lorena y Conchi alcanzan Vegadeo, villa histórica y puerta de entrada ancestral a Galicia, donde se toman un descanso. cam 4 4Diciendo hasta la vista al Cantábrico, toman la variante interior del Camino y pronto superan Trabada. En el pico de A Cadeira, al amparo de la ermita de San Marcos y con la lluvia pisándoles los talones, hacen noche y reponen fuerzas para el siguiente capítulo de su viaje.cam 4 1

Viernes 17: rodando por el interior de la provincia de Lugo el terreno se vuelve más quebrado y los núcleos de población escasean. Saliendo de Lourenzá interminables bosques arropan a nuestras chicas ofreciéndoles esa estampa milenaria y mágica de la vieja Galicia profunda. Mondoñedo (paraíso de golosos) y O Chao de Aldea son puntos de paso camino de Abadín a medida que Lorena y Conchi avanzan por la falda Sur de la sierra de Xistral. Los múltiples afluentes del Masma son las últimas aguas de querencia cantábrica que encontrarán en su camino. Peleando contra el viento que endurece la etapa llegan a Baamonde y hacen noche en Sobrado, al Norte de los montes de Careón.cam 4 3

Sábado 18: saliendo de Sobrado en dirección Sur-Oeste, Conchi y Lorena enseguida superan Vilanova y Boimorto. Bajando hasta Arzúa con buena temperatura e incluso sol giran hacia el Oeste para iniciar una larga serie de zig-zags que las llevará por Os Penedos, Taboada y O Pedrouzo. A estas alturas empiezan a holer a meta y a triunfo. Xan Xordo y O Castro no son ya sino barrios periféricos de Santiago. Nuestras chicas ya sólo dejan flotar sus bicis por las milenarias callejas compostelanas hasta la misma Plaza del Obradoiro. La mayor catedral románica del mundo les saluda; es el final del camino.cam3 1

Hoy todo el club Una a Una aplaude orgulloso la gesta de Lorena y Conchi, quienes con coraje y espíritu de equipo han sabido poner una valiosa medalla más en nuestro maillot. Fueron alredador de 350 kilómetros de convivencia y deporte, de amistad y entrega, que ya figuran para siempre en el currículo de Una a Una; casi un día y medio dando pedales y enseñando al mundo nuestros colores. ¡Bravo Lorena, grande Conchi! No vemos la hora de que nos contéis en persona vuestra aventura y de daros el abrazo fuerte que merecéis.

Gijoneando, que es gerundio, y medio corazón en Llanes

Las Una a Una regresaron hoy a la capital cantábrica para, a las órdenes de Charo, completar una bonita ruta con un trazado variado y muy entretenido.

Ruta circular en Gijón: (30/3/2014): Gijón – picos de San Martín y el Sol – Gijón.

Longitud: 32 km  /  Tiempo: 3’5 horas (con paradas)  /  Desnivel positivo acumulado:  580 m.

Ruter@s: Charo, Rosa, Puri, Lorena (Grado), Noelia, Elena, Manuela, Luz, Ana, Yoana, Juan, Juaco, Sabino, Víctor, Fran y Félix.

Charo y Rosa en las rampas del Pico San Martín

Charo y Rosa en las rampas del Pico San Martín

10 de la mañana, playa de San Lorenzo, nubes, mucha humedad ambiental y temperatura fresco-primaveral. Ponemos el punto de mira en dirección SurEste y vamos saliendo de la urbe por las zonas verdes de los barrios de Las Mestas y Viesques. No conseguimos ver a las dos gijonesas más nombradas esta semana: las polémicas nutrias del Piles. Quizá a la vuelta.

Ana a punto de coronar el Pico del Sol

Ana a punto de coronar el Pico del Sol

Unos kilómetros planos y de rodar ágil al lado del Río Llantones nos sitúan en La Camocha donde empezamos a gestionar los cambios de nuestras máquinas para adaptarnos a las primeras pendientes del día. San Martín de Huernes nos ve pasar camino del primer promontorio de la etapa: el Pico de San Martín. Poderosas rampas asfaltadas nos van haciendo ganar metros. A estas alturas, y con diferencia, hace bastante más calor que frío.

Lorena, más fuerte cada día que pasa

Lorena, más fuerte cada día que pasa

Con la mañana totalmente despejada ganamos el pico y ya miramos de reojo al siguiente enemigo: el Pico del Sol, que desde aquí parece estar a un tiro de piedra. Rápidas bajadas nos llevan hasta el collado de la Culebra y casi sin transición empezamos a subir de nuevo. Las castigadoras rampas hormigonadas que suben hasta el Pico del Sol siempre son un tormento pero sabemos que la recompensa merece el esfuerzo.

Puri, Elena y Yoana, subiendo con la sonrisa puesta

Puri, Elena y Yoana, subiendo con la sonrisa puesta

Desde lo alto contemplamos Oviedo con su guardaespaldas nevado, la Sierra del Aramo, y Gijón, recortándose contra un Cantábrico brumoso y manso. Fotos, buen humor y chaquetas que regresan desde las mochilas pues el descenso prolongado que nos espera puede meternos el frío en el cuerpo. Sin incidentes y dejándonos guiar por el arroyo Tremañes vamos regresando a Gijón donde una cervecita y un quintal de risas protagonizarán, para variar, la post-etapa.

Una a Una en el Pico del Sol

Una a Una en el Pico del Sol

En la reunión de fin de ruta recibimos desde el oriente grandes noticias de Paula, Olaya y Lorena (Gijón) que nos borbonizan: nos llenan de orgullo y satisfacción. Si el domingo pasado Paula volvió a demostrar su indomable estado de forma en Vivero con un gran segundo puesto, esta semana ha vuelto a pisar pódium en la primera carrera del Open Asturcántabro BTT Villa de Llanes.

Sobre un durísimo y técnico trazado en circuito con vueltas de 5 kilómetros diseñadas entre la Senda Litoral, Cué y La Portilla, Paula desplegó sus alas y con fuerza y talento alcanzó el tercer puesto ante rivales tan poderosas como Rocío Gamonal o Cristina Oliva. Muy buena carrera también de Olaya que acabó en quinto lugar y meritorio esfuerzo de Lorena para acabar sexta clasificada.

Rosa Fernández y las chicas beteteras de Una a Una

La himalayista capitanea un formidable equipo femenino de bicicleta de montaña

10.09.2013 | 13:50

Félix F. Méndez

Maillot morado y blanco, aurigas de la BTT, estampa ya característica en el laberinto de caleyas asturiano: un grupo de chicas desafía a la temible orografía del Paraíso Natural. Son las ciclistas del club Una a Una, el enésimo experimento triunfal de la escaladora Rosa Fernández, una de las figuras más respetadas del deporte español.
Chicas Una a Una

Una a Una nació hace dos años con la idea de fomentar entre las mujeres la práctica de la bicicleta de todoterreno. «Cuando seáis cinco me avisas», cuenta Rosa que oyó al exponer su proyecto. Hoy son cuarenta (jarabe de palo para los escépticos que no creen en el deporte femenino), planean rutas cada fin de semana, realizan salidas nocturnas y, como la capitana tira al monte, combinan, siempre que una cumbre se pone a tiro, la bicicleta con la escalada.

Pero no solo de músculo y pulmón vive el deporte, también de corazón, y Una a Una no desaprovecha ocasión para demostrar su compromiso y sensibilidad social. En fechas recientes el club ha culminado dos proyectos en colaboración con la empresa de ingeniería Fluor con los que ha recaudado dinero para la compra de hand-bikes destinadas a discapacitados: «pedaladas solidarias», ruta ciclista entre Gijón y Tuiza (95 km.) completada con la ascensión a Peña Ubiña (2.417 m.), y «escaladas solidarias», con varias integrantes del club desplazadas a Ecuador donde hollaron la cima de los volcanes Cotopaxi (5.943 m.) y Chimborazo, cuya cima (6.268 m.) es el punto de la superficie terrestre más alejado del centro del planeta (1.500 metros más lejos que la mismísima cumbre del Everest).

Rosa Fernández, himalayista del máximo prestigio, ha superado seis de los catorce ochomiles del planeta (Everest, Makalu, Lhotse, Gasherbrum-II, Manaslu y Kangchenjunga) y un nuevemil (un cáncer de mama). Y ahora maduraba la idea de encararse al K-2, el coloso pakistaní, la crueldad misma tallada en hielo y piedra, pero la reciente tragedia vivida al pie de su base con el asesinato de un grupo de escaladores a manos de talibanes ha exigido una inmediata revisión de planes. No ha de tardar mucho su cromosoma aventurero en encaminarla hacia un nuevo reto. En 2007 culminó el «proyecto siete cumbres» con la ascensión a los techos de Europa, África, Asia, las dos Américas, Oceanía y la Antártida. En 2006 se le había ocurrido la romántica idea de cruzar la meseta tibetana en bicicleta, desde Lhasa hasta Katmandú (1.000 km.). ¿Y cuál dirían que era la más acuciante dificultad de la empresa? La altitud, afirmarán unos; la comida y el agua potable, asegurarán otros; la inseguridad política de la zona; la logística de desplazar el material hasta el otro extremo del globo? Pues también, sí, pero había otro problema más urgente: Rosa no sabía andar en bicicleta. Sirva la anécdota para asomarse a la fascinante personalidad de nuestra canguesa universal. En 2012, y con fines solidarios, se repitió la Lhasa-Katmandú ya acompañada de las chicas de Una a Una.

Mientras sus fogones siempre encendidos cocinan un nuevo desafío, sus compañeras de Una a Una disfrutan del enciclopédico conocimiento de Rosa de la geografía asturiana, de su buen humor, de su pasión por el deporte y de sus contagiosas ganas de explorar esta Asturias nuestra, patria querida, casa vieja con el más hermoso de los jardines que los asturianos, tercos, a veces necios como pocos, apenas conocemos.

Del nivel deportivo del grupo hablan los resultados en pruebas competitivas. El éxito más reciente vino a suceder en la III Maratón BTT Comarca de la Sidra, celebrada a mediados de agosto en Villaviciosa sobre un durísimo recorrido de 54 kilómetros con participación de 201 ciclistas de todo el norte de España. Excepcionales allí las carreras de Paula Quiñones y Puri Suárez, clasificadas ambas en tercer lugar de sus categorías: absoluta y máster-30 respectivamente.

En el horizonte inmediato de Una a Una, de nuevo con fin solidario, etapa ciclista desde el Cantábrico hasta el macizo central de Picos de Europa y ascensión a Torrecerredo (2.650 m., cota máxima de todo el noroeste de la península). Si el día en que la Vuelta Ciclista a España llega al Angliru alguien ve un grupo de beteteras de malva cerca de la cima gritando ánimos a los ciclistas, son ellas, las más ruidosas, las más atrevidas, las chicas de Una a Una.

(FUENTE: La Nueva España)